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 Diccionario de Filosofía Latinoamericana

                                                                                                                                                               AMÉRICA

 

. El territorio y los océanos que hoy constituyen el llamado hemisferio occidental ha tenido cerca de cuarenta nombres a lo largo de su historia, a partir del momento en que se dedujo su existencia por estudios astronómicos en la antigüedad griega o por viajes marítimos en la China clásica.

            Fue llamado India Orientalis y Catigara desde antes de Claudio Ptolomeo Alejandrino y Fusangguo por los chinos y otros asiáticos. Los nativos de la actual América también le tenían nombres, algunos registrados por la historia: Zuania es el primero, de extracción caribeña, que se conoce para todo el continente, y así lo consignó el 5 de noviembre de 1493 Hernando Colón en la biografía de su padre. Abya-Yala, Anahuac y Tawantinsuyu son otros tantos nombres prehistóricos para el continente, pero de uso regional.

            Desde el siglo XVI se usaron muchos topónimos, algunos de utilidad local, que se fueron generalizando poco a poco: Tierra Firme, Paria, Caribana. Pedro Mártir de Anglería acuñó la expresión Mundus Novus en sus Décadas, y en los croquis de Bartolomé Colón y Alejandro Zorzi se usó Novo Mondo.

            Cristóbal Colón propuso llamar al continente Tierra Santa o Tierra de Gracia, según asienta fray Bartolomé de las Casas en Historia de las Indias (parte II, cap. XL). El propio dominico propuso en 1527 llamar Colombia al Nuevo Mundo; pero él mismo utilizó la palabra Indias en su libro. Los alemanes acuñaron otro nombre, Behaimia e incluso Bohemia Occidental, en homenaje a Martín Behaim, pero casi nadie se enteró de esa idea.

            La palabra América fue propuesta por otros alemanes: el canónigo impresor Gaultier Ludd, el cartógrafo Martín Waldseemüller y el joven humanista y poeta Matías Ringman, todos ellos del Gimnasio de Saint-Dié (o San Deodato), quienes el 25 de abril de 1507 propusieron con éxito el nombre del continente, en un célebre y raro texto, la Cosmographiae Introductio cum quibusdam Geometriae ac Astronomiae Principús ad eam rem Necesariis; insuper quatuor Americi Vespucii Navigationes (Introducción con aquellos principios de Geometría y Astronomía necesarios a este fin, además de las cuatro navegaciones de Americo Vespucci), pequeño folleto de escasas 52 páginas y del que hoy existe un solo ejemplar, donde asentaron, al reverso de la página 15:

 

Ahora que estas (tres) partes de la tierra (Europa, Asia y África) han sido verdadera y ampliamente descritas, como en seguida se verá, y que otra cuarta parte ha sido descubierta por Americum Vesputium, no veo con qué derecho alguien podría negar que por su descubridor Americo, hombre de ingenio sagaz, se la llame Amerigen o mejor Americi que es como decir Americam, así como Europa y Asia tomaron nombres de mujeres. 

 

            Al margen izquierdo del folleto, en apostilla, se escribió por vez primera, con la actual ortografía española, la palabra América, con tilde, nombre eufónico y multilingual que facilitó su rápida difusión.

            Tuvo tanto éxito este folleto, que la segunda edición hecha por el mismo Ludd apareció apenas cuatro meses después, el 29 de agosto del mismo año. Y en otras obras, como la publicada en 1507, Speculum Orbis y en el Globus Mundi Declaratio (1509, Strasburg), se llama al continente América, sin dar mayores razones. La nueva palabra fue acogida casi de inmediato por los sabios de la época, Stobnicza, Schöner, Apianus, Boulenguer, Leonardo da Vinci, etc.

            En 1520 Petrus Apianus publicó la Polyhistoria de Solio y allí incluyó un mapamundi con el nombre de América para las tierras del Orbe Novo, Alter Mundus o Mundus Novus, como se empezó a llamar este hemisferio.  El topónimo América no fue bien recibido por los españoles sino hasta mediados del siglo XVIII, e incluso se prohibió y penó su uso porque se le consideró contrario a la gloria de Colón, nombre de uso protestante y contrario a la nomenclatura oficial, Indias Occidentales. Juan Solórzano Pereira (1575-1654) propuso otro nombre que no fue aceptado, Orbe Carolino, en adulación a Carlos II quien había ordenado publicar su Recopilación de las Leyes de los Reinos de Indias. También propuso sin éxito que se llamara Orbe Nuevo, Colonia o Columbania, siguiendo a de Las Casas. Martín Fernández de Enciso en la Suma de Geographia (Sevilla, 1519) tal vez fue el primer español en aceptar el topónimo, aunque poco después fuera prohibido.

            En los siglos XVI a XVIII se generalizó el nombre de Indias Occidentales, tanto para distinguirlas de las Orientales como para radicarlas en este hemisferio. Pero también se usó Costa Firme y Tierra Firme.

            Romualdo Mercator fue el primero en extender el nombre de América para todo el hemisferio en un Ptolomeo que publicó en 1540. Miguel Mercator imprimió en 1630 un mapa de América dividida en dos hemisferios, norte y sur, con el título de “America sive India Nova” (América o India Nueva).

            Abraham Ortelius, en el Theatrum Orbis Terrarum publicado en mayo de 1570, utilizó la palabra América para identificar en el planisferio universal (Typus Orbis Terrarum) el norte del continente, donde, para aprovechar el espacio vacío del mapa, añadió en el muy conocido “Americae sivi Novi Orbis Nova Descriptio” del mismo año, la nueva nomenclatura, esta vez para referirse a todo el continente. Ortelius también propuso llamar al continente Amazonia u Orellana, así como la India tomaba nombre del Indus.

            Estados Unidos incorporó el nombre del continente a su propio nombre de nación cuando en 1776 —en el Congreso Continental de las Colonias Británicas llevado a cabo en Filadelfia— aprobó, a propuesta de Thomas Jefferson, el Common Sense; addressed to the inhabitants of America, escrito por Thomas Paine. Anteriormente era usual, no oficial, el uso de la expresión British America para referirse a la región septentrional y atlántica del continente. El 4 de julio e 1776 se proclamó solemnemente por 12 de las 13 colonias originales (faltaba Nueva York), la independencia formal con la Declaración de los representantes de los Estados Unidos de América, fijando así, por vez primera, el nombre completo de la nueva nación.

            A su vez la palabra Colombia fue recogida por Francisco de Miranda en 1806 y por Simón Bolívar desde 1813, y se oficializó en 1819 cuando fue creada la República de Colombia. Desde sus comienzos el uso de la palabra Colombia tuvo una proyección continental.

            A mediados del siglo XIX se emplearon otros términos, generalmente con intención política: Hispanocolombia (J. M. Samper), Hispanoamérica, América Española y, con mayor éxito, América Latina (J. M. Torres Caicedo).

            Ya en el siglo XX surgieron otros usos: Indoamérica (V. R. Haya de la Torre), Amerindia, Iberoamérica, Eurindia (en México, hacia 1930) y otros, que no han cuajado porque discriminan a importantes contingentes de americanos que no son ni latinos ni europeos: los negros de origen africano, los chinos y demás asiáticos, los árabes. Y porque no han incorporado las mayorías de criollos-mestizos habitantes del continente.

 

            Ardao, Arturo. Génesis de la idea y el nombre de América, Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos/Consejo Nacional de la Cultura, Caracas, 1980. Carrillo y Angona, Crescencio. Estudio filosófico sobre el nombre de América y el de Yucatán, Imprenta Mercantil, Mérida, México, 1890. Colón, Hernando. Vida del Almirante, Biblioteca Americana, FCE, México, 1947. Ibarra Grasso, Dick Edgar. Ilustración a la Amerística. Crítica y teoría, Universitaria, Universidad de San Simón, Cochabamba, Bolivia, 1967. Leviller, Roberto. América la bien llamada, Ed. Kraft, Buenos Aires, 1948. Américo Vespucio. El Nuevo Mundo, Cartas relativas a sus viajes y descubrimientos, Ed. Nova, Buenos Aires, 1951. Solórzano Pereyra, Juan. Política Indiana, Libro I, Cap. II, 1646. Tibón, Gutierre. América, setenta siglos de la historia de un nombre, México, 1945.

 

            (Véase: Amerística, América Latina, Confederación, Indoamérica, Panamericanismo).

 

(GVM)