Biblioteca Virtual Latinoamericana

 Diccionario de Filosofía Latinoamerican

 CALIBÁN

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 Personaje de la obra dramática de William Shakespeare (1564-1616) La Tempestad (1611), caracterizado por el autor como “un salvaje y deforme esclavo y cuya imagen ha sido retornada por la intelectualidad latinoamericana como metáfora de América Latina.

            En La Tempestad Calibán es un monstruo rojo y horrible que está bajo la subordinación de Próspero, duque legítimo de Milán, quien es usurpado por su hermano Antonio y desterrado junto con su hija Miranda a una isla desconocida, lugar donde vive Calibán con su madre, la bruja Sycorax. Próspero destierra a su vez a Sycorax y somete a Calibán, haciéndolo su esclavo. Después de un intento de sublevación, Calibán es nuevamente sojuzgado por los poderes mágicos de Próspero y abandonado en su isla. El tema principal de La Tempestad es la marcada oposición entre el arte de Próspero y la naturaleza de Calibán, así como la disolución de los personajes en la naturaleza.

            El origen del nombre de Calibán ha sido sumamente estudiado y la tesis más aceptada ha sido “calibán” como una deformación de la palabra “caníbal”. Una de las pocas influencias comprobadas que tuvo Shakespeare al escribir La Tempestad remite a Montaigne y su ensayo “De los Caníbales”, del cual el poeta inglés recupera textual un apartado que pone en boca de Gonzalo, el llamado armonioso humanista de la obra.

            La palabra “caníbal”, proviene de “caribe”, apelativo con el que Cristóbal Colón nombró a la presunta tribu antropófaga del mar Caribe. “Caníbal” es una deformación de “caribe” y es una palabra que se articuló gracias a la idea de que esos pueblos eran habitantes del reino del Gran Kan, lugar del que hablaba Marco Polo en sus Viajes. Es un hecho la afinidad fonética y gráfica entre caribe-caníbal-calibán; sin embargo, lo más probable es que Shakespeare haya tomado su Calibán exclusivamente de la palabra “caníbal”. La discusión relacionada con si Shakespeare, a través de su Calibán, hacía referencia explícita a la América recientemente descubierta ha sido larga y pedregosa, de tal forma que algunos intelectuales han recurrido a su imagen para realizar una analogía con América Latina.

            En La Tempestad, Calibán es tierra humanizada; es el único personaje de la obra que sufre una transformación anímica e intelectual; es la criatura originaria que se quedará en la isla al final de la comedia, un espacio terrenal que nunca será como antes de la llegada de Próspero y Miranda. El desarrollo intelectual de Calibán está delimitado por la posibilidad de aparición del vicio, pero al hablar en verso se muestra ante los ojos del lector como un ser humano que condensa ideas, imágenes y sentimientos y no un personaje vulgar ni prosaico (en los dos sentidos de la palabra) sino noble e incluso refinado. Shakespeare sólo hacia hablar en prosa a personajes grotescos y soeces.

            La intelligentsia de América Latina ha retornado la imagen de Calibán como una metáfora de la realidad latinoamericana. Algunos autores, al darse cuenta de que en nuestra literatura no ha existido un modelo que refleje con consistencia y nitidez nuestra realidad, han recurrido a La Tempestad de William Shakespeare para crear un modelo de identidad que se asemeje a lo que cada uno considera como dialéctica latinoamericana.

            Calibán es un símbolo que, aun siendo recurrente en los autores latinoamericanos, es importado del Viejo Mundo. Calibán mismo sufre una transportación y una metamorfosis. La afinidad podrá ser con los indígenas o habitantes de Nuestra América, pero finalmente Calibán es una creación europea y no tanto de América Latina. La cultura latinoamericana es más calibanesca (véase “Calibanismo”) por las interpretaciones y por la creación de Calibán como arquetipo, que por la esencia misma del personaje shakespereano. Algunos autores que han retornado la imagen de Calibán como metáfora de Nuestra América son, entre otros, el argentino Aníbal Ponce en Humanismo burgués y humanismo proletario (1938), el escritor barbadense George Lamming en su libro de ensayos The pleasures of exile (1960), el martiniqueño Aimé Cesáire en su obra de teatro Una tempestad (1969) y, más adelante, el cubano Roberto Fernández Retamar en su ensayo Calibán. Apuntes sobre la cultura en Nuestra América (1971).

 

            Martínez Estrada, Ezequiel. “Estudio preliminar”, en William Shakespeare, Comedias, Tr. Jaime Clark, Cumbre, México, 1982. Ortega y Medina, José. Imagología del buen y mal salvaje, UNAM, México, 1987. Rodríguez Monegal, Emir. “Las metáforas de Calibán”, en Vuelta, núm. 25, diciembre, 1978, vol. 3. Shakespeare, William. The Tempest, ed. Frank Kermode, Mathuen and Co. LTD., London, 1954. Shakespeare, William. Obras completas, Notas, estudio preliminar y traducción de Luis Astrana Marín, Aguilar, México, 1991, 2 t.

 

            (Véase: Antiarielismo, Arielismo, Calibanismo).

 

(CASV)