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. Estadounidense de ascendencia mexicana cuya ideología se sustenta en
una herencia cultural opuesta a lo angloamericano. Chicanada. Conjunto de
chicanos Chicanismo. La filosofía del movimiento político-cultural chicana.
Genealogía.
A principios de siglo, aproximadamente en 1911 en el Estado de Texas, chicano
tenía un significado peyorativo, ya que se refería al mexicano de “clase
inferior”, entendiendo por éste a un ciudadano estadounidense de origen
mexicano, oriundo de los Estados Unidos o ciudadano ya naturalizado (Villanueva,
1980: 7).
Desde
el punto de vista filológico, se menciona que el vocablo chicano se genera por
un proceso de aféresis: (mexikano > mechikano > chicano), que ha sido la
explicación más satisfactoria entre el ambiente académico chicano. “De un
tiempo a esta parte, la tesis ha sido la siguiente: que chicano llega a esta
forma por aféresis a base del gentilicio ‘mexicano’, admitido”
(Villanueva, 1980: 25).
Por
otro lado, se maneja también la hipótesis de que chicano viene, por metátesis,
de la voz (xinaca > chinaca) que posiblemente se formara de la siguiente
forma: (sinako > chinako > chicano) (Villanueva, 1980: 25).
De
igual manera, el autor antes citado consigna la hipótesis de que chicano es un
derivado de “chico” (chiko) con una carga fuertemente peyorativa. “En este
caso, ‘chico’ equivale a boy usado por el anglosajón sureño para dirigirse
a los negros de cualquier edad” (Villanueva, 1980: 33). Mencionando, además,
que de ese chico, utilizado de forma negativa, repulsiva y denigrante por los
estadounidenses, se deduce chicano, con un valor práctico, pragmático y
utilitario.
Por
lo que concierne a la definición de chicano, Francisco J. Santamaría, en su Diccionario
de Mexicanismos (México, Porrúa, 1959), acata que chicano es un:
“Bracero mejicano que cruza la frontera hacia Estados Unidos en busca de
trabajo y, en general, mejicano nacido en Méjico, para los nacidos en la Unión
Americana. La denominación es propiamente norteña.” (citado en Villanueva,
1980: 14). A su vez, María Luisa Melo de Remes, en su novela La dulce patria
(México, Unión Gráfica, 1958), dice: “Ellos son chicanos, recién
llegaditos de Méjico”, y se define, en nota a pie de página: “Los
mejicanos nacidos en Estados Unidos de América llaman chicanos a los mejicanos
nacidos en Méjico” (Villanueva, 1980: 33).
Sin
embargo, para otros autores más recientes, chicano “es cualquier persona de
ascendencia mexicana que reside permanentemente en los Estados Unidos quiera o
no usar el término” (Bruce-Novoa, 1987: 221).
Chicano
abarca todo un universo ideológico que sugiere no sólo la audaz postura de
autodefinición y desafío, sino también el empuje regenerativo de autovoluntad
y de autodeterminación, potenciado todo ello por el latido vital de una
conciencia de crítica social; de orgullo étnico-cultural; de concientización
de clase y de política (Villanueva, 1980: 11).
A
lo que podría añadirse que: “Chicana/ana, es un estadounidense de
ascendencia mexicana cuya ideología se sustenta en una herencia cultural
opuesta a lo angloamericano” (Ramírez, 1992).
Bruce-Novoa,
Juan. “Testimonio, como México, se escribe mejor con X”, en Encuentro
Chicano México 1987. Memorias, editor Axel Ramírez, CEPE-UNAM, México,
1987, pp. 279-289. Ramírez, Axel (comp.). Encuentro Chicano México 1988,
CEPE-UNAM, México, 1992. Ramírez, Axel (coord.). Chicanos: el orgullo de
ser. Memoria del Encuentro Chicano México 1990, CEPE-UNAM, México, 1992.
Ramírez, Axel. La comunidad chicana en Estados Unidos: Retrospectiva Histórica,
Ediciones La Viga, Biblioteca Preparatoria 7, México, 1992, núm. 4.
Villanueva, Tino (Compilador). Chicanos: Antología histórica y literaria,
FCE, Col. Tierra Firme, México, 1980.
(Véase: Chicanadian, Chicanismo).
(AR)
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