Biblioteca Virtual Latinoamericana

 Diccionario de Filosofía Latinoamerican

 CONFEDERACIÓN

 

 

 Tal como se usó en el siglo XIX, la palabra Confederación se refería a la unión de repúblicas conformadas a su vez por entidades federativas, donde algunos poderes de la unión como defensa, relaciones exteriores o incluso hacienda, podrían ser supranacionales. Ejemplo de confederaciones fueron los Estados Unidos de América (1886-1787), la Confederación Suiza, entre 1291 y 1721, integrada por 22 pequeñas repúblicas autónomas llamadas cantones; la Confederación Germánica (Der Deutsche Bund), entre 1815 y 1866 y la Confederación Argentina de mediados del siglo XIX.

           D. F. O’Leary, amigo y secretario de Bolívar, escribió que el Libertador “pensó en confederar los nuevos estados en una república que se defendiera de Europa, sirviera de contrapeso a Brasil y a los Estados Unidos y pesara en las decisiones políticas del mundo”. “Según este plan, cada una de las repúblicas confederadas conservaría su independencia en cuanto a su administración, y sólo la dirección de las relaciones exteriores y la defensa del país seria de la peculiar incumbencia del Gobierno Federal. Consideraba que la parte de soberanía que cada Estado cedía en favor del bien general quedaba ampliamente compensada con la mayor respetabilidad y fuerza que derivaría de la Unión”.

           Bolívar mismo, en carta a Sucre del 12 de mayo de 1826, le dice: “el gobierno de los estados particulares quedará al presidente y vicepresidente con sus cámaras, con todo lo relativo a religión, justicia, administración civil, económica y, en fin, todo lo que no sea relaciones, guerra y hacienda nacional”.

           Bolívar propuso muchas veces la confederación de América antes española. Menciono el término por vez primera en 1815 en la célebre Carta de Jamaica. Así como veía su factibilidad, también señaló las dificultades inherentes a la estructura multinacional, por la diversidad de costumbres y rivalidades provincianas. Su proyecto consistía en confederar las relaciones exteriores y el ministerio de la guerra para enfrentar enemigos de dentro y fuera del continente, pero más adelante rescató la idea de la afictionia o Congreso Americano para discutir conjuntamente los convenios multinacionales para hacer la guerra o establecer la paz. El ideal confederativo bolivariano nada tiene de común con el panamericanismo ni con el concepto, muy usado hogaño, de unidad iberoamericana.

           En pocos textos se explicó más claramente Bolívar que en las instrucciones que dio en 1822 a Pedro Gual:

 

Nada interesa tanto al gobierno de Colombia como la formación de una liga verdaderamente americana. La confederación proyectada no debe fundarse únicamente en el principio de una alianza defensiva u ofensiva ordinaria: debe en cambio ser más estrecha que la que se ha formado recientemente en Europa contra la libertad de los pueblos. Es necesario que la nuestra sea una sociedad de naciones hermanas, separadas por ahora en el ejercicio de su soberanía por el curso de los acontecimientos humanos, pero unidas, fuertes y poderosas, para sostenerse contra las agresiones del poder extranjero.

             En 1836, bajo la influencia del general peruano Andrés de Santa Cruz, se creó la Confederación Peruano-Boliviana, de efímera existencia porque los habitantes del sur del Perú sólo la querían con Bolivia, mientras Chile y Argentina, que hostilizaban a la Confederación, le declararon la guerra. Derrotado Santa Cruz en Yngay (1839) por los chilenos, Bolivia se separó de la Confederación y ésta quedó disuelta.

            Juan Bautista Alberdi propuso en 1844 un Congreso General Americano con la idea de iniciar una confederación; en 1848 se suscribió en Lima un tratado concreto para hacer la unión, y en 1856, en Santiago, se repitió el tratado. Mientras tanto, en París, Francisco Bilbao leía a un grupo interesado en la integración americana su proyecto de 18 puntos, y en Bogotá, Nueva Granada, José María Samper y Gonzalo Tavera presentaban ante las cámaras el Proyecto de ley para el restablecimiento de la República de Colombia. José Victorino Lastarria en Chile y Justo Arosemena en Panamá propugnaban, en la década de los sesenta, por la confederación. En 1865, el colombiano José María Torres Caicedo publicó su libro Unión Latinoamericana, pensamiento de Bolívar para formar una Liga Americana, seguido de muchos artículos alusivos en la prensa europea. Augusto César Sandino, en 1935 proponía abiertamente la erección de una gran alianza republicana latinoamericana para realizar el sueño de Bolívar.

            En el siglo XX se ha utilizado la palabra confederación especialmente para organizaciones sindicales transnacionales, o en los casos de uso nacional, para incluir sindicatos de muy heterogénea extracción laboral, como la Confederación de Trabajadores Mexicanos (CTM) y la Confederación Regional de Obreros Mexicanos (CROM) (mexicanas), la Confederación General de Trabajadores (CGT) (argentina) y la Confederación de Trabajadores Cubanos (CTC) (cubana). La palabra confederación tiene tradición española desde el siglo XV, aunque hoy se prefiere federación a confederación.

 

            Bolívar, Simón. Doctrinas del Libertador, Biblioteca Ayacucho, t. I, Caracas, 1979. Castañeda Delgado, Paulino. Diccionario Temático Abreviado 1beroamericano, Ed. J. R. Castillejo, S. A., Sevilla, 1989. O’Leary, Daniel F. El Congreso Internacional de Panamá en 1826. Desgobierno y anarquía en la Gran Colombia, Ed. Ayacucho, Madrid, 1920. Osmañczyk, Edmund J. Enciclopedia Mundial de Relaciones Internacionales y Naciones Unidas, FCE, México, 1976. Vargas Martínez, Gustavo. Bolívar y el poder. Orígenes de la Revolución en las repúblicas entecas de América, CCyDEL/UNAM, México, 1991.

 

            (Véase: Bolivarismo, Panamericanismo, Eutopía).

 

(GVM)