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 Diccionario de Filosofía Latinoamericana

DERECHO NATURAL

  

 

. Por derecho natural se entiende una realidad (o verdad) eidética abstracta que, en el plano ontológico, le antecede a todo derecho positivo y que es válido independientemente del derecho ejercido por la costumbre y/o la voluntad humana. El derecho natural es cognoscible o bien por la revelación o brucen por la razón natural humana. Dicho derecho expresa su realidad, por ejemplo, en los Diez Mandamientos. Según algunos teólogos y juristas, la condición de posibilidad para conocer la verdad de la fe cristiana, y por ella, el derecho natural, es tener alma. Por eso, en nuestra historia se apeló al derecho natural para proteger a los indios y más tarde a todos los marginados, de la prepotencia y arbitrariedad del poder social, político y bélico.

            El concepto de derecho natural fue acuñado en la antigüedad por Cicerón, aunque como noción tiene antecedentes en los clásicos griegos. Siglos más tarde fue asumido y elaborado por la filosofía Escolástica. Pero mientras que Cicerón lo derivó de la naturaleza y el Logos del Cosmos, los escolásticos lo fundamentaron en la razón y/o voluntad divina del Dios cristiano.

            En nuestra América el debate acerca del derecho natural se inicia en relación con los indios, especialmente ante la crueldad de los conquistadores, y con los problemas de la evangelización. Algunos misioneros (Las Casas, Vasco de Quiroga, p. ej.) apelaron al derecho natural para defender la vida, la seguridad, la libertad (no ser esclavos), cierta formas de propiedad y lazos de familia de los indios. Dichos autores argumentaron partiendo del reconocimiento de que los indios son seres humanos dotados de alma, de razón y de la capacidad para la virtud para conocer el derecho natural. Ya Las Casas sostenía que los indios gozan de razón, de capacidad moral y política, habilidad mecánica y buena disposición. Observa que muchos indios pueden gobernar bien a los españoles en la vida económica y política, y en la vida monástica, enseñarles buenas costumbres, pues los indios no carecen de razón para gobernar sus casas y sus aldeas. De ellos no se puede decir que no sean humanos, pues eso significaría un error en la creación divina. “Todas las naciones del mundo son humanas”. Con esto, los frailes iniciaron en América Latina una tendencia filosófica que seguirá siendo vigente hasta nuestros días.

            Sin embargo, la noción del derecho natural también sirvió como ideología para justificar la matanza y la esclavitud de los indios. Varios autores aplicaron la doctrina del derecho natural a la realidad social fáctica siguiendo el argumento de Aristóteles, según el cual algunos hombres son “esclavos por naturaleza”, y otros lo son por “convención humana”. Por ejemplo, Sepúlveda sostiene, basándose en el derecho natural, que lo imperfecto debe ser sometido a lo perfecto, implicando que el español es más perfecto que los indios porque tiene uso de razón, justificando así “la inferioridad y la servidumbre natural” de los indios. Y basándose en Tomás de Aquino, argumenta que es útil al siervo ser regido por el más sabio. También Juan Maior, invocando a Aristóteles, sostiene que los salvajes de América son siervos por naturaleza. Desde el siglo XVI se presenta así la problemática entre la “prudencia/civilización y la barbarie”.

            Algunos pensadores contemporáneos prefieren usar la expresión derecho natural en vez de Derechos Humanos. En América, sin embargo, ambos términos tienen un significado diferente. La idea del derecho natural significa, aun entre los misioneros más compasivos, que la libertad de los indios es un derecho natural siempre y cuando esté bajo la tutela civilizatoria del cristianismo. Aún la Recopilación de las Leyes de Indias (1680) dicta “que no se puede hacer ni se haga guerra a los indios de ninguna provincia para que reciban la santa fe católica o nos den la obediencia, ni para otro ningún efecto”. Dichas leyes reconocieron el derecho a la libertad de la esclavitud personal y a las propiedades. Se conservaron derecho natural los cacicazgos y el respeto a las costumbres de los indios siempre y cuando no fuesen contrarías a la fe. El problema que confrontaron los misioneros fue la práctica de los sacrificios humanos. La contradicción entre doctrina y práctica sigue vigente hasta nuestros días.

 

            Las Casas, Bartolomé de. Doctrina, Prólogo y Selección de Agustín Yáñez. México, 1941. Zavala, Silvio. Servidumbre natural y libertad cristiana según los tratadistas españoles de los siglos XVI y XVII, Buenos Aires, 1944. Zavala, Silvio. La defensa de los derechos del hombre en América Latina (siglos XVI-XVII1), UNAM y UNESCO, México, 1982.

 

            (Véase: Derechos Humanos).