Biblioteca Virtual Latinoamericana

 Diccionario de Filosofía Latinoamericana

FILOSOFÍA AFROAMERICANA

 

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  Es toda filosofía que tiene como punto de partida la cultura americana que en alguna de sus manifestaciones esté teñida por la rica presencia cultural de África. El término afroamericano no debe hacernos pensar en un enclave autónomo. Con ello no se está señalando una división en la que quedan por un lado lo africano, lo indio y lo europeo. Lo americano, en realidad, es la fusión de lo indio, lo europeo, lo africano y mucho más. Por eso, la llamada Latinoamérica podría ser denominada Afrolatinoamérica, ya que desde el momento del encuentro ente el latino y el americano está presente también el africano. Los movimientos culturales de estos últimos tiempos en América han inducido a los americanos a asumir todas sus tradiciones, pues en la medida que conocemos más nuestra identidad somos, a un tiempo, más específicos y más universales.

            Las culturas africanas fueron vertidas por fuerza en las culturas americanas. Sin embargo, por autónoma que parezca, cada cultura es inseparable del campo cultural global con el que se relaciona y que la configura, aunque también se desarrolla de manera particular y original. Pero, no es posible borrar de un plumazo todo un legado histórico afro que la realidad revela diariamente. Este legado aunque fuera “vergonzoso” es parte de la identidad americana y debe ser tomado en cuenta en el momento de elaborar la llamada filosofía latinoamericana. De este modo, lo afroamericano es una de las formas específicas que configura la cultura global americana.

            Los esclavos africanos tuvieron la oportunidad de disfrutar de estas tierras americanas y de dar una respuesta positiva o negativa a la nueva realidad en la que se encontraban. Las preguntas acerca de la vida y de la realidad, así como las respuestas dadas desde una cierta situacionalidad serían elementos constitutivos de esta filosofía afroamericana. Horacio Cerutti sugiere, además del análisis de la parte económica y social de los estudios afroamericanos, “un estudio del entramado cultural que no puede reducirse a las lenguas criollas, las religiones y la así llamada ‘magia’ tal como lo ha hecho hasta ahora la antropología” (Cerutti, 1994: 6). La cultura estructura los sistemas de pensamiento y la concepción del mundo, los cuales incluyen un enfoque problematizador que articula las preocupaciones sistemáticas – siempre en presente – con las dimensiones históricas, la sincronía con la diacronía, el hoy hacia el futuro con la memoria y las tradiciones. Como decía José Gaos, filosofar es dar razón de; y ésta no se hace en una generalidad abstracta y vaga sino en la concreción real de su historia. Cerutti por su parte afirma que la filosofía debe ser a posteriori; y Paul Ricoeur propone que la filosofía es une reconquéte a partir d’un déjà-là que es la tradición y la cultura; la historia que se hace desde la vivencia concreta de cada día. En esta vivencia concreta, el americano no puede cerrar los ojos a la presencia física y cultural del aporte africano. No hay que buscar lo negro en esta sociedad como si fuera algo aparte. De ahí que se insista en que toda forma de cultura o subcultura, se inscribe en un sistema de intercambio en el que se efectúan las relaciones de asimilación, influencia y oposición.

            Desde la conquista hasta hoy, los países americanos han estado orientados hacia la asimilación de los valores de la cultura occidental pero, por otra parte, la búsqueda de la identidad de las poblaciones mestizas es hoy día un propósito vital. La historia es, en estos últimos tiempos, la de las dificultades o logros para consolidar un proyecto de cultura nacional que tome en cuenta lo multiétnico y lo pluricultural del continente. Para eso se necesita una relectura de la historia que vuelva a dar a cada grupo su valor real, lectura hecha desde la base de la pirámide y no a partir de los vencedores. La afirmación del patrimonio colectivo mediante el reconocimiento de otras nociones que se derivan de él, como es la cultura popular, permitirá la incorporación de la parte afro a lo latinoamericano y dará razón del mestizaje al hacerlo más comprensible, conceptualizándolo como un proceso global que produjo una multitud de bienes culturales como las lenguas criollas, tradiciones orales, religiones sincréticas, música y bailes que hacen parte fundamental del ser del afrolatinoamericano.

            Sin embargo, la situación de los pueblos afrolatinoamericanos no está determinada únicamente por esta presencia sino en, mayor grado, por el desarrollo económico y social de las sociedades que habitan y se incluyen en el continente. Aun en el aspecto económico, la mano de obra africana contribuyó considerablemente a la economía de América. Además, la amplia distribución y diversidad de los pueblos africanos y su contribución cultural y estética a la riqueza de las tradiciones de América, constituyen el producto final de largos siglos de cambio, durante los cuales los afroamericanos no fueron simplemente sujetos pasivos e inconscientes de procesos externos sino, por el contrario, agentes activos de las propias transformaciones. Por razones extra científicas se ha negado incorporar lo afro a lo latinoamericano. ¡Hasta cuándo seguirá esta negación! ¡Hasta cuándo la ciencia en América seguirá siendo presa de la política, de la economía y cómplice de la alienación! Si es la de una de las tareas de la filosofía recuperar en la historia la acción y el pensamiento de un sujeto negado y olvidado a propósito: ¡he aquí un desafío para la filosofía “latinoamericana”!

 

            Aguirre Beltrán, Gonzalo. Proceso de aculturación, Fondo de Cultura Económica, México, 1992. Cerutti Guldberg, Horacio. “Africanness: A Latín american philosophical perspective”, en Unisa, Latín American Report, vol, 10, núm. 2, 1994. Delafosse, Maurice. Los negros, Editorial Labor, 1931. Fabregat Estava, Claudio. El mestizaje en Iberoamérica, Alhambra, 1988. Forbes, Jack D. Africans and native americans, Illini Books Edition, USA, 1993. Ramos, Arturo. Las culturas negras en el Nuevo Mundo, Fondo de Cultura Económica, México, 1943. Ribeiro, Darcy. Las Américas y la civilización, Ed. Extemporáneos, México, 1977. Tannenbaum, Frank. El negro en las Américas, esclavo y ciudadano, Paidós, Buenos Aires, 1968. UNESCO. África en América Latina, Siglo XXI, México, 1977.

 

            (Véase: Filosofía latinoamericana, Mestizaje, Negritud, Racismo).

 

(MKM)