|
. .
.
.
Título con el que Francisco Romero denota a algunos filósofos latinoamericanos
como hombres que vivieron espontáneamente el pensamiento de la época, incluso
que lo fueron forjando, pensadores quienes llevaron a cabo el complejo
movimiento de renovación y restauración filosófica, bases del actual quehacer
filosófico en Latinoamérica.
Para el argentino Francisco
Romero (1891-1962) los Fundadores “pertenecen, salvo casos aislados, a la
etapa positivista y al subsiguiente impulso antipositivista” (1942: 11). Los
casos aislados son pensadores que filosofaron e influyeron en América Latina
desde la época de la Colonia. Empero, fue el positivismo la primera tendencia
filosófica que se difunde a las masas. Sin embargo, Romero concede mayor interés
a los pensadores que cuestionaron al positivismo, como teoría apoyada en una
filosofía de lo permanente, de orden inalterable, seguro, pétreo, demasiado
sistemático y definitivo para no equivocarse. Los Fundadores señalaron que la
ciencia, al tratar de explicar el universo y destino del hombre, había tomado
de los sistemas metafísicos todos sus aspectos. Característica de los
Fundadores es que reivindican la metafísica, liberación de las capacidades
creadoras del hombre, como guía para problematizar toda realidad y todo saber.
Los Fundadores consolidan la “normalidad filosófica”. Los pensadores
postpositivistas, citados con mayor frecuencia por Romero como Fundadores, son
el dominicano Pedro Henríquez Ureña (1884-1946), los mexicanos Antonio Caso
(1883-1946) y José Vasconcelos (1882-1946), el peruano Alejandro O. Deústua
(1849-1945), el uruguayo Carlos Vaz Ferreira (1872-1959), los argentinos José
Ingenieros (1877-1925) y Alejandro Korn (1860-1936). Hombres quienes, en opinión
de Romero, comprenden que el estudio y cultivo de la filosofía no es ya una plácida
faena, sino un esfuerzo serio de ahondamiento y apropiación del designio de
pensar los problemas cada vez con mayor autonomía. Romero, en un escrito en
memoria de Alejandro Korn, señala la importancia y características
concurrentes en los Fundadores:
viven
espontáneamente el pensamiento de la época, los que lo van forjando. Son
unas pocas cabezas (...) No reciben el impulso ajeno y si lo reciben, no lo
necesitan. La corriente central del tiempo pasa por ellos, su voz es la voz
del instante. Son los protagonistas del drama. En el momento en que actúan
no es siempre fácil identificarlos, porque coexisten con los continuadores
del momento anterior, que tienen a su favor representar ideas ya admitidas y
habituales, y con los que encarnan nociones nuevas pero, como luego se
advirtió, no eran la expresión de la conciencia filosófica del tiempo
(1936: 34).
Pero, Romero en su exposición
no aborda autores como el uruguayo José Enrique Rodó (1871-1917), quien desde
la literatura creó una teoría y filosofía de la cultura latinoamericana, el
arielismo. Por tal motivo otros autores han agregado más nombres al término
Fundadores (Varios autores, 1970).
La relación del término
“Fundadores” con la “Normalidad Filosófica” es destacada por el
uruguayo Arturo Ardao (1912). Para él los Fundadores fueron “los iniciadores,
no de la filosofía latinoamericana en cuanto tal, sino del entonces presente
filosófico” (1982: 23). Comienzo o raíz de los movimientos filosóficos
actuales en nuestros países. Destaca Ardao que de acuerdo con Romero los
Fundadores existieron ya desde la época de la Colonia. A título de ejemplo,
menciona a pensadores como el venezolano Andrés Bello (1781-1865) y a los
cubanos Félix Varela (1787-1853) y José de la Luz y Caballero (1800-1862).
El peruano Francisco Miró
Quesada (1918) utiliza el término Fundadores para categorizar y periodizar una
interpretación sobre el desarrollo de las ideas en Latinoamérica. Sin embargo,
este autor emplea el término Patriarcas más que el de Fundadores, usando ambos
en gran número de ocasiones como sinónimos. Su interpretación inicia en una
primera generación de Patriarcas, la segunda de Forjadores, la tercera generación
dividida en dos grupos: a) Regionalistas y b) Universalistas y una cuarta
generación de discípulos de la tercera.
Se debe indicar que el uso de
Fundadores y Patriarcas como sinónimos, no permite comprender algunas pequeñas
diferencias, por tal motivo proponemos al lector se sirva consultar el término
“Patriarcas”.
Ardao, Arturo. “Bello y el
concepto de ‘fundadores’ de la filosofía latinoamericana”, en Revista
de historia de las ideas, Casa de la Cultura Ecuatoriana-CELA de la PUCE,
1982, 2ª época, núm. 3. Miró Quezada, Francisco. Despertar y proyecto del
filosofar latinoamericano, Fondo de Cultura Económica, México, 1974.
Romero, Francisco, Ángel Vassallo y Luis Aznar. Alejandro Korn, Editorial
Losada, Buenos Aires, 1940. Romero, Francisco. “Tendencias contemporáneas en
el pensamiento hispanoamericano” (1941), en Sobre la filosofía en América,
Editorial Raigal, Buenos Aires, 1952. Varios Autores. Los fundadores en
la filosofía de América Latina, Secretaria General de la ORA, Washington,
D.C., 1970.
(Véase: Normalidad
filosófica).
(RMM)
|