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Esta disciplina con larga prosapia en el ámbito internacional
adquiere características específicas, en el caso latinoamericano. Lo
principal, en una primera aproximación, es su esfuerzo por contextualizar el
proceso que siguen las ideas, principalmente las filosóficas, en la región.
Por ese esfuerzo de relacionar la producción filosófica con las situaciones en
las que se produce y, además, por la relevancia de las ideas filosóficas y sus
virtualidades de sentido, se ha llegado a identificar esa historia de las ideas
con la historia de filosofía en Nuestra América.
Los antecedentes de esta disciplina se remontan al siglo pasado, pero será
en éste, y particularmente a partir de los años cuarenta, que la disciplina se
desarrolle configurando una tradición identificable que se sigue ampliando,
rediseñando y modificando hasta el día de hoy.
Entre los textos que constituyen hitos en esta tradición habría que
mencionar la introducción que Ortega y Gasset escribieron para la historia de
la filosofía de Emile Bréhier. En ese texto Ortega resumió, echando mano
abundante a bellas e incisivas metáforas, la demanda por una renovada historia
de la filosofía que mostrara a las “ideas” como auténticas ideas, es
decir, operando en situación, en su “función social”. En Nuestra América
un doble movimiento de estímulo al trabajo historiográfico tendrá lugar en
forma de pinza desde dos polos: México y Buenos Aires, encabezados por José
Gaos y Francisco Romero, respectivamente. Arturo Ardao aclarará bien, en un
texto ya clásico de 1956, de qué trataba para cada uno la historia de las
ideas (Ardao, 1963). Demás está decir que la interpretación de Gaos terminará
por imponerse, impulsada por la noción de “pensamiento” que él elaborara
precisamente para delimitar el objeto de una historia de las ideas filosóficas
en Hispanoamérica (Gaos, 1944).
Los discípulos de Gaos y Romero harán obra perdurable bajo la guía
audaz de los maestros. Paradigmática, como expresión del modo inicial de
elaborar esta historia de las ideas, será la tesis de Zea, elaborada bajo la
dirección de Gaos, sobre el positivismo en México. Ahí quedarán delineadas
las modalidades de trabajo que harán fortuna posteriormente. Una historia de
las ideas enlazada con una reflexión sobre la naturaleza y destino de la
filosofía en Nuestra América, la cual, para Zea, se expresará como filosofía
de la historia americana.
Años más tarde, el panameño Ricaurte Soler, en un breve pero
sustancial trabajo, indicará la necesidad de articular los méritos de la
tradición de la historia de las ideas con los aportes de la teoría de la
dependencia (Soler, 1975); Intentaba potenciar los aportes de ambas vertientes
del trabajo intelectual latinoamericano para avanzar cualitativamente. Es
importante añadir, en un artículo editado en 1977, algunas sugerencias
procedimentales en relación con la periodización, la ideología, las series,
etcétera. (Cerutti Guldberg, 1986). Arturo Roig, por su parte, venía
planteando desde esos años la necesidad de una ampliación metodológica de la
historia de las ideas, la cual tomara en cuenta un estatuto epistemológico común
entre la experiencia de la alteridad y la historiografía, además de
desolidarizar a la historia de las ideas de la filosofía de la historia, viendo
en ésta una vía interesante pero no la única ni exclusiva para el desarrollo
teórico de la región (Roig, 1991). Por lo demás, elementos de la semiótica,
de la teoría del discurso político, del psicoanálisis, de la hermenéutica,
etcétera, han ido enriqueciendo los aportes de la historia de las ideas. Quizá
convenga distinguirla de otras tradiciones disciplinarías, porque
lamentablemente su denominación no ayuda mucho y confunde cuando se trata de
considerar los aportes de la arqueología del saber, de la intellectual
history, de histoire des
mentalités, etcétera, sin que necesariamente el campo quede deslegitimado
por estas propuestas. La distinción específica de la historia latinoamericana
de las ideas proviene justamente de aquellos rasgos que subrayan la importancia
del sujeto colectivo de las ideas, la historicidad ineludible de la producción
intelectual, el modo de contextualizar, la materialidad de la inserción
institucional de las ideas, su conexión inicial con los procesos de constitución
y consolidación de los estados nacionales, sus relaciones con lo político y el
estado, etcétera. Queda mucho por hacer en este campo, particularmente
correlacionar ideas filosóficas con historia de las ciencias y la tecnología,
religiones, economía, literatura, etcétera.
Parece atinado distinguir grupos de investigadores que comparten rasgos más
o menos generacionales en su quehacer. En una primera aproximación, y
mencionando algunos nombres a título indicativo, se pueden establecer tres. El
integrado por: Arturo Ardao, Joao Cruz Costa, Francisco Miró Quesada, Medardo
Vitier, Gregorio Weinberg y Leopoldo Zea. El que representan: Jaime Jaramillo
Uribe, Javier Ocampo López, María Luisa Rivara de Tuesta, Arturo Roig, Augusto
Salazar Bondy, Ricaurte Soler y Abelardo Villegas. Y el que incluye a: Hugo
Biagini, Horacio Cerutti Guldberg, Santiago Castro Gómez, Carlos Guilherme
Mota, Pablo Guadarrama, Jaime Rubio Angulo y Enrique Ubieta Gómez.
Ardao,
Arturo “Sobre el concepto de historia de las ideas”, en Filosofía de
lengua española (ensayos), Montevideo, Alfa, 1963. Cerutti
Guldberg, Horacio. “Aproximación a la historiografía del pensamiento
ecuatoriano”, en Hacia una metodología de la historia de las ideas (filosóficas)
en América latina, Guadalajara, Universidad de Guadalajara, 1986 (segunda
edición de Grupo Editorial Miguel Ángel Porrúa, 1998). Gaos, José. “El
pensamiento hispanoamericano”, en Jornadas. México, Centro de Estudios
Sociales, El Colegio de México, núm. 12, 1944. La Capra, Dominick. Rethinking
intellectual history: texts, contexts, language,
New York, Cornell University Press, 1987. Ortega y Gasset, José. “Prólogo
(Ideas para una historia de la filosofía)”, en Emile Bréhier. Historia de
la filosofía, Buenos Aires, Sudamericana, 4 ed., 1956, 3 tomos. Roig,
Arturo Andrés. “Historia de las ideas, teoría del discurso y pensamiento
latinoamericano”, en Análisis, Bogota, Universidad Santo Tomás, vol.
XXVIII, enero-diciembre 1991, núms. 53-54. Soler, Ricaurte. “Consideraciones
sobre la historia de la filosofía y de la sociedad latinoamericanas”, en Tareas,
Panamá, septiembre-noviembre 1975, núm. 33. Villegas, Abelardo. Autognosis.
El pensamiento mexicano en el siglo XX. México, Instituto Panamericano de
Geografía e Historia, 1985.
(Véase: A priori antropológico,
A priori histórico, Circunstancialismo,
Civilización y barbarie, Figura
del mundo, Fundadores, Generación,
Historicismo, Imperialismo
de las categorías, Importación
desde dentro e importación desde fuera, Influencia,
Normalidad filosófica, Originalidad,
Paralelismo, Patriarcas,
Pensamiento latinoamericano, Sistema
de conexiones).
(HCG)
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