Biblioteca Virtual Latinoamericana

 Diccionario de Filosofía Latinoamericana

MOVIMIENTO LÉSBICO HOMOSEXUAL

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. Movimiento social y político de mujeres y hombres cuya orientación sexo-afectiva está dirigida a otra persona de su mismo sexo y por cuya razón son reprimidos, segregados, perseguidos social, legal y políticamente.

            Reclama el reconocimiento de la sexualidad como un ejercicio de libertad política, desligándola de la función únicamente reproductiva. Reivindicando el derecho al placer y el orgullo de ser homosexual o lesbiana. A pesar de que sólo cuatro países latinoamericanos penalizan la sodomía: Chile, Ecuador, Nicaragua y Puerto Rico, quienes practican la homosexualidad y el lesbianismo son perseguidos, arrestados, asesinados, etcétera, lo que ha dificultado la visibilidad del movimiento y sus caras públicas, caracterizándose como semi-clandestino.

            El Movimiento de Liberación Homosexual (su original denominación) se inició en América Latina bajo la influencia de la revuelta del Stone Wall de Nueva York en 1969, en contra de las agresiones de la policía. En esta revuelta murió un argentino indocumentado, el primer mártir anónimo del movimiento gay, pero por ser latino, se presume que nadie lo reconoce. Rápidamente el sentimiento de rebeldía se encendía en América Latina principalmente al interior de la izquierda, lo que ocasionó expulsiones y disidencias de los partidos políticos. El rechazo de la izquierda latinoamericana a la homosexualidad, a pesar de que en la Rusia post revolucionaria Lenin había derogado el matrimonio y legalizado la homosexualidad, estuvo motivada por una adhesión a la postura stalinista que afirmaba que la homosexualidad “Es un producto de la decadencia del sector burgués y un resultado de la ‘perversión fascista. La sexualidad para la izquierda tuvo un lugar similar a la iglesia, la revolución debía cooptar la mayor parte de las energías; así, la sexualidad era un tema y una actividad de poca urgencia y por tanto de interés pequeñoburgués; El análisis de la sexualidad estuvo limitando a una óptica dicotómica entre una sexualidad burguesa y otra proletaria (Mirabet, 1985). Las principales demandas del Movimiento de Liberación Homosexual estuvieron dirigidas a desprejuiciar la homosexualidad: “no es un delito, no es una enfermedad, no es producto de la inmadurez emocional”, conceptos que la ley y la medicina se habían encargado de difundir desde finales del siglo XVIII.

            El surgimiento del feminismo latinoamericano en su segunda ola fue también inspirado para la organización de lesbianas y homosexuales. Aportó a la interpretación de la sexualidad como un ejercicio político democrático, cuestionando la reproducción y reafirmando el placer sexual. Originalmente las organizaciones fueron denominadas homosexuales, aunque tuvieran mujeres, a las que se denominaban “homosexual femenino”. La influencia del feminismo provocó una ruptura debido al cuestionamiento por parte de las lesbianas feministas al sexismo de los hombres homosexuales. Ellos, afectados en gran medida por el SIDA desde mediados de la década de 1980, volcaron gran parte de su energía a la lucha contra esa enfermedad, espacio desde el que reclaman mayor atención política, social y económica al ámbito de la sexualidad, evidenciando que el SIDA va más allá que un mero asunto de salud pública. La cercanía del feminismo trajo consigo la denominación especifica “lésbica” y la necesidad de una autonomía para las lesbianas. Iniciaron un proceso de reflexión teórica sobre el papel de la sexualidad en una sociedad hegemónicamente masculina que valida a la sexualidad femenina únicamente en su función reproductiva y al servicio de los hombres, es decir, heterosexual.

            La movilización política por reivindicar una orientación u opción sexo-afectiva diferente a la heterosexual ha transitado por tres momentos históricos:

            1) La lucha por la igualdad, la búsqueda del reconocimiento de los derechos civiles y políticos, ligada a las luchas socialistas y feministas, la consigna “por un socialismo sin sexismo” expresa el momento.

            2) La diferencia, las lesbianas se resignifican como sujetos diferentes y autónomos de los hombres homosexuales a quienes cuestionan su sexismo y falocentrismo, y de las feministas quienes en la práctica han levantado únicamente demandas con una orientación heterosexual y elaboran un discurso teórico sobre el género que explica las diferencias entre hombres y mujeres, pero insuficiente respecto a la diferencia sexual y al deseo erótico. La diferencia dio lugar a una corriente separatista y a un movimiento lésbico feminista autónomo, semi-clandestino que ha actuado básicamente en los espacios heterofeministas. Para esta corriente el hombre no sólo no es el modelo de adecuación social, sino que es una figura inexistente, lo cual resulta amenazante al predominio masculino y por tanto el lesbianismo es conceptuado como una opción política subversiva.

            3) Una nueva corriente cuestionadora de los limites de la categoría de género para el entendimiento de la problemática lésbica plantea la necesidad de elaborar una teoría radical de la sexualidad que analice la persecución política a diferentes grupos sexuales disidentes, perseguidos por razón de su objeto erótico como: trasvestis, transgenéricos, prostitutas y sadomasoquistas voluntarios, lo cual plantearía nuevas formas de relación y estrategia de la lucha política de las lesbianas y homosexuales.

 

            Foucault, Michel. La historia de la sexualidad I, Siglo XXI, México, 1977. Linnhoff, Ursula. La homosexualidad femenina, Ed. Anagrama, Barcelona, 1978. Mirabet, Antoni. Homosexualidad hoy, Ed. Herder, Barcelona, 1985. Mogrovejo, Norma. Un amor que se atrevió a decir su nombre. La lucha de las lesbianas y su relación con los movimientos homosexual y feminista, Tesis de Doctorado en Estudios Latinoamericanos, Facultad de Filosofía y Letras, en elaboración. Rubin, Gayle. “Reflexionando sobre el sexo: notas para una teoría radical de la sexualidad”, en Vance. Placer y Peligro, explorando la sexualidad femenina, Ed. Revolución SAL, Madrid, 1989.

 

            (Véase: Diferencia sexual, Feminismo, Género, Sexismo).

 

(NMMA)