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Modelo de ideología de integración económica, política y cultural de los países
americanos bajo la hegemonía de Estados Unidos, de conocida inspiración monroísta,
en definida oposición al latinoamericanismo de raíz bolivariana que sólo
abarcaba en sus inicias la unidad entre las repúblicas hispanoamericanas, y con
el cual suele confundirse en su aplicación terminológica siendo conceptos muy
diferentes. Para salvar esa diferencia sustancial se han apelado a diversos
procedimientos, como llamar “old” al latinoamericanismo que va desde el
Congreso de Panamá (1826) hasta la primera Conferencia Panamericana (1889-90),
llamado “new”.
José
Martí dedicó numerosas y certeras crónicas críticas al panamericanismo en su nacimiento, en las cuales deslindó el
contenido de dichos conceptos.
El
movimiento integracionista panamericano fue propiciado por Estados Unidos desde
1881, cuando James G. Blaine advino a la Secretaria de Estado bajo la
presidencia de James Garfield. El término apeló al prefijo griego para sugerir
la unión de los países americanos a imitación de otras corrientes unionistas
puestas de moda en Europa, como el paneslavismo (1846) y las que le siguieron,
panlatinismo, pangermanismo y otras. El término apareció por vez primera en
1882 en The Evening Post de Nueva York. Se popularizó en la prensa en
las noticias provocadas por la Conferencia Internacional Americana celebrada en
Washigton (1889-1890).
El
panamericanismo, a diferencia de
las corrientes precedentes, no contó en su apoyo con el fondo lingüístico, étnico
y cultural común. Su base estuvo en las propuestas de una unión aduanera y un
tratado de arbitraje, además de otros mecanismos de orden mercantil (moneda de
plata de uso forzoso y común, unificación de pesos y medidas, regulaciones
aduaneras, políticas, sanitarias, subsidio de líneas navieras y ferroviarias,
creación de un banco interamericano, etcétera) destinadas a fomentar un modelo
para crear un bloque comercial de exclusividad. Bajo la bandera del libre
comercio regional se propendía a un proteccionismo que excluiría a los
europeos.
Ese
movimiento dio origen primero a la Unión Panamericana y, con posterioridad a la
Segunda Guerra Mundial, a la Organización de Estados Americanos que de cierta
manera adaptaron los perfiles originales a las diversas coyunturas históricas.
Por intermedio de esos instrumentos institucionales se dio vida y se modificaron
los proyectos matrices, sin abandonar el papel rector de los intereses geopolíticos
de Estados Unidos. La llamada Iniciativa de las Américas (1990) y la Cumbre
Americana (1994) han estado enmarcadas en este proceso histórico-ideológico al
cual no han sido ajenos los grupos de poder dominantes, e implicados con los
intereses foráneos, de América Latina.
Aguilar
Monteverde, Alonso. El panamericanismo; de la doctrina de Monroe a la
doctrina de Johnson, México, 1965. Glinkin, Anatoli. El
latinoamericanismo contra el panamericanismo, Moscú, 1984. Hernández-Solis,
Luis. El panamericanismo, una moderna interpretación, s/l, 1944. Inman,
SamueI. Problems in Panamericanism, Nueva York, 1925. Liévano Aguirre,
Indalesio. Bolivarismo y monroísmo, Bogotá, 1969. Lockey, Joseph B. Orígenes
del panamericanismo, Caracas, 1976. Martínez, Ricardo. El panamericanismo,
doctrina y práctica imperialista, Buenos Aires, 1957. Martínez Froga,
Pedro. El panamericanismo y su evolución, La Habana, 1924. Morales Pérez,
Salvador K. Primera Conferencia Panamericana. Raíces del modelo hegemonista
de integración, México, 1994. Quesada, Ernesto. Primera Conferencia
Panamericana, Buenos Aires, 1919.
(Véase: Bolivarismo,
Confederación, Eutopía,
Indoamérica).
(SEMP)
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