Biblioteca Virtual Latinoamericana

 Diccionario de Filosofía Latinoamericana

REALIDAD.

  . 

 

. La realidad es entendida como la totalidad concreta de la confluencia de circunstancias geopolíticas, económicas, culturales y sociales que vive cualquier nación o grupo humano; desde el campo de la reflexión filosófica latinoamericanista se hace referencia a los problemas generados por la peculiar situación de dependencia y dominación en la que se encuentra la América Latina como país del llamado Tercer Mundo.

            Epistemológicamente la realidad es una construcción social abstraída de lo concreto real, con lo cual los hombres hacen referencia conceptual y lingüística a lo real. Ontológicamente, lo real es la existencia efectiva de los entes en su totalidad; la realidad es construida socialmente a partir de ese concreto real a través de las teorías que se refieren a ella y por medio del lenguaje. En ese sentido, los estudios efectuados sobre la realidad en el pensamiento latinoamericano hallan la forma de la metafísica o la ontología, o bien desde la semiótica, la sociología, la economía, la política, la literatura y la filosofía. Esta realidad construida socialmente permite la comprensión de diferentes realidades: realidad histórica, realidad empírica, realidad interna, o subjetiva, realidad externa u objetiva, etcétera. Esto no debe ser entendido como un relativismo constructivista, se trata sencillamente del reconocimiento de la complejidad multifacética desde la que es comprendido lo real y que lleva a distinguir distintas realidades, las cuales son, así, parte de un todo. Tal es el caso que no sea la misma realidad la que vive y comprende un europeo en Viena que un guaraní en América Latina. A este respecto, existe problema cuando una de las partes se erige a sí misma como la verdadera por antonomasia.

            Ese es el problema de la realidad que vive Latinoamérica, como señala Leopoldo Zea, desde la expansión europea occidental sobre el resto del mundo, se creó el mito de la superioridad del hombre y cultura de las naciones conquistadoras e imperialistas y con él la ilusión de un filosofar universal absoluto y definitivo,

 

...el propio de los hombres y pueblos que así se expandieron. Pero en esta expansión el pensamiento europeo-occidental tropezó con una realidad difícilmente domesticable a sus propios y exclusivos enfoques racionales. América Latina, Asia y África fueron encubiertas por un razonar que respondía más a los modos de ser de los centros de poder, que a la realidad con que este razonar se había tropezado en su expansión (Zea, 1938: 373).

 

            En el pensamiento latinoamericanista, la realidad constituye una de las categorías más importantes de su filosofía dado que atendiendo a ésta, será la filosofía que se exprese. Se entiende así, que la filosofía surge ante los problemas que le plantea la realidad. De este principio se desprenden problemas cruciales que ha enfrentado la filosofía que se desarrolla en esta parte de América para lograr el pleno reconocimiento de sus habitantes y su cultura, en donde ella misma se encuentra. El problema de la realidad ha llevado a dos tipos de proyectos que ha ocupado la intelectualidad en Latinoamérica: un proyecto liberador que dé cuenta de las condiciones de dominación y ofrezca vías de solución ante el hartazgo de ser disminuida y regateada la propia humanidad, reconocida en la filosofía del tercer mundo y la filosofía de la liberación; un proyecto de autoafirmación filosófica en donde existan diversas posiciones a lo largo de nuestra historia: la que subraya elementos peculiares de nuestra realidad (telurismo, tropicalismo), la que parte del reconocimiento del pasado (historia de las ideas), la que concibe el medio cultural como conformador del horizonte desde el cual cada época histórica se comprende a sí misma (historicismo, circunstancialismo y perspectivismo). Estas posiciones autoafirmativas se han combinado en ocasiones y, aun más, se encuentran en ellas diferentes actitudes: quienes piensan partir de cero, sin influencias de otras filosofías, quienes recuperan lo adecuado de otras filosofías para aplicarlo a nuestra realidad y quienes simple y llanamente consideran que hay que filosofar sin más. El panorama no puede ser más amplio, y se debe a la búsqueda de autenticidad y originalidad en que estuvo empeñada la intelectualidad latinoamericana al medirse o compararse con la filosofía europea; no podía ser de otro modo ante la negación de nuestro ser y cultura. Ante estos proyectos y modos de filosofar se puede ver el ejercicio de la razón latinoamericana en la búsqueda de respuestas a los diversos problemas que les enfrenta su realidad. En ese sentido, esta filosofía no renuncia a su función y compromiso social ante la realidad y circunstancia toda que le impele a filosofar.

            Como es de subrayarse sobresalen en esta consideración de la realidad en la filosofía latinoamericana los tipos de realidad histórica y realidad externa u objetiva y ello por importantes programas de investigación-reflexión que esta filosofía ha constituido en su propio desarrollo. Uno de ellos consiste en la recuperación histórica del pasado filosófico en cada país de la región latinoamericana, recuperación de su historia de las ideas que permita la comprensión del pasado para el reconocimiento del presente y la posibilidad de su proyección hacia el futuro. Realidad histórica que, por otra parte, constituye una característica inherente del hombre, su cultura y sociedad en todo tiempo: ser constitutivamente históricos. Otros de los proyectos, ya mencionados, ponen como punto de partida del filosofar a la propia realidad y circunstancia, se trata de la función y el contenido social para la liberación con la cual contribuye la filosofía en suelo latinoamericano. Se trata de una filosofía comprometida con los problemas de esta región del continente y que busca las soluciones más amplias y adecuadas a tales problemas y circunstancias. Los referentes son el ámbito social y en algunos casos la vida pública, así como a la educación y la política. Se reflexiona sobre la realidad teniendo en cuenta el elemento del poder, en cuyos ámbitos la reflexión filosófica juega un papel al analizar las ideologías, ya que son los sujetos humanos los principales protagonistas y creadores, en sentido social, de la realidad histórica, cultural y política.

 

            Zea, Leopoldo (comp.). Ideas en torno a Latinoamérica, México, UNAM-UDUAL, 1986, 2 v., los siguientes textos: Ribeiro, Darcy. “La cultura latinoamericana”, pp. 101-121; Martí, José. “Nuestra América”, pp. 122-129; Alberdi, Juan Bautista. “Ideas para un curso de filosofía contemporánea”, pp. 145-152; Fernández Retamar, Roberto. “Nuestra América y Occidente”, pp. 153-186; Salazar Bondy, Augusto. “Sentido y problema del pensamiento filosófico hispanoamericano”, pp. 197-217; Gaos, José. ¿Filosofía “Americana”?, pp. 456-466; Mariátegui, José Carlos. “¿Existe un pensamiento hispanoamericano?”, pp. 493-499; Davis, Harold Eugene. “La historia de las ideas en Latinoamérica”, pp. 666-683; Haya de la Torre, Raúl. “El lenguaje político de Indoamérica”, pp. 909-921; Orrego, Atenor. “La configuración histórica de la circunstancia americana”, pp. 1380-1407; Benedetti, Mario. “El escritor y la critica en el contexto del subdesarrollo”, pp. 1535-1564. Magallón Anaya, Mario. “La filosofía latinoamericana actual”, en América Latina. Historia y destino, México, UAEM, 1993, vol. III. Zea, Leopoldo. “Filosofar desde la realidad americana”, en Filosofar a la altura del hombre, México, UNAM, Cuaderno de Cuadernos, núm. 4, 1993, pp. 361-371.

 

(VMR)