REALIDAD HISTÓRICA. La filosofía pretende ocuparse de lo que es últimamente la realidad, de lo que es la realidad en cuanto tal. Esa totalidad de lo real exige una total concreción y esa total concreción está determinada por su última realización y a su vez cobra su última realización en la historia y por la historia, la realidad histórica como verdadero objeto de la filosofía. Así, podría ensayarse una excesiva y apretadísima síntesis de lo que Ellacuría considera que es el objeto de la filosofía como punto de partida, el cual contiene una idea filosófica fundamental en su filosofía.

            Empero, el camino que propone Ellacuría para arribar a ese esclarecimiento teórico parte de analizar lo que Hegel, Marx y Zubiri han entendido como objeto de la filosofía y pasando por ellos, pero yendo más allá, plantea él mismo que se considere la realidad histórica –no ya la historia– como el objeto adecuado de la filosofía.

            Si bien la totalidad de lo real es tanto para antiguos como para modernos el objeto adecuado de la filosofía, Ellacuría propone que

 

lo que ocurre es que esa totalidad ha ido haciéndose de modo que hay un incremento cualitativo de realidad pero de tal forma que la realidad superior, (...) no se da separada de todos los momentos anteriores del proceso real (...). A este último estadio de la realidad, en el que se hacen presentes todos los demás, es al que llamamos realidad histórica (...). Es la realidad entera asumida en el reino social de la libertad; es la realidad mostrando sus más ricas virtualidades y posibilidades (Ellacuría, 1990: 42-43).

 

            Su propuesta de considerar como el objeto de la filosofía todas las cosas en tanto que reales, frase que debe significar por lo menos que todas las cosas son realmente un todo físico que es dinámicamente procesual, de modo que esa procesualidad es uno de los orígenes de la unidad; la reduplicación real no es salirse a un concepto sino atenerse a algo que antes de ser una formalidad de la inteligencia es una formalidad de la realidad misma; esa realidad así reduplicada es la actualización en la inteligencia de una realidad que es en sí misma respectiva; de modo que sólo serán aceptables aquellos conceptos y aquellas conceptuaciones que den cuenta cabal de ese carácter respectivo, estructural y dinámico de la realidad.

            Estas ideas fueron expuestas en cinco tesis que definen la reflexión filosófica que el mismo Ellacuría calificaba de “realismo materialista abierto” –mismo término que usaba para definir a la filosofía zubiriana– con la aclaración del mismo autor de que éstas son expuestas “no tanto para determinar cómo se debe enseñar filosofía o cómo se debe investigar filosóficamente, sino para determinar sobre qué se debe filosofar, sobre el todo filosófico desde el cual deben verse las partes filosóficas y en el cual éstas deben resumirse so pena de perder la unidad de lo real y, en definitiva, la realidad misma de lo real” (Ellacuria, 1990: 30-31).

            Las cinco tesis ellacurianas resumidas son las siguientes:

            a) La unidad de la realidad intramundana: toda realidad intramundana constituye una sola unidad física compleja y diferenciada, de modo que ni la unidad anula las diferencias ni las diferencias anulan la unidad.

            b) El carácter dinámico de la realidad intramundana: la realidad intramundana es intrínsecamente dinámica, de modo que la pregunta por el origen del movimiento es o una falsa pregunta o, al menos, una pregunta secundaria.

            c) El carácter no universalmente dialéctico. La realidad siendo en sí misma sistemática, estructural y unitaria, no es necesariamente dialéctica o, al menos, no es unívocamente dialéctica.

            d) El carácter procesual y ascendente de la realidad: la realidad no sólo forma una totalidad dinámica, estructural y, en algún modo, dialéctica, sino que es un proceso de realización, en el cual se van dando cada vez formas más altas de realidad, que retienen las anteriores, elevándolas.

            e) La realidad histórica como objeto de la filosofía: la “realidad histórica” es el “objeto último” de la filosofía entendida como metafísica intramundana, no sólo por su carácter englobante y totalizador sino en cuanto manifestación suprema de la realidad.

            Con esta tesis, Ellacuria concluye que la realidad histórica, dinámica y concretamente considerada, tiene un carácter de praxis, que junto a otros criterios lleva a la verdad de la realidad.

            No es tanto la equivalencia entre el verum y el factum, sino entre el verum y el faciendum la verdad de la realidad no es lo ya hecho; eso sólo es una parte de la realidad. Si no nos volvemos a lo que está haciéndose y a lo que está por hacer, se nos escapa la verdad de la realidad. Hay que hacer la verdad, lo cual no supone primariamente poner en ejecución, realizar lo que ya se sabe, sino hacer aquella realidad que en juego de praxis y teoría se muestra como verdadera.

 

Que la realidad y la verdad han de hacerse y descubrirse en la complejidad colectiva y sucesiva de la historia, de la humanidad, es indicar que la realidad histórica puede ser el objeto de la filosofía. Incluso si no se aceptara que la realidad histórica es la realidad por antonomasia y, consecuentemente, el objeto adecuado de la filosofía, habría que reconocer que es el lugar más adecuado de revelación o desvelación de la realidad (Ellacuría, 1990: 599, subr. vfg).

 

            Ellacuría, Ignacio. “Universidad y política”, en ECA, núm. 383, San Salvador, 1980, pp. 807-824. Ellacuría, Ignacio. “Zubiri, filósofo teologal”, en Vida nueva, Madrid, 1980, núm. 1249, p. 45. Ellacuría, Ignacio. “El testamento de Sartre”, en ECA, núms. 387-388, San Salvador, 1981, pp. 43-50. Ellacuría, Ignacio. “El objeto de la filosofía”, en ECA, núms. 396-397, San Salvador 1981, pp. 963-980. Ellacuría, Ignacio. “La nueva obra de Zubiri: Inteligencia sentiente”, en Razón y fe, Madrid, 1981, núm. 995, pp. 126-139, reproducido en Xavier Zubiri, siete ensayos de antropología filosófica, Universidad de Santo Tomás, Bogotá, 1982. Ellacuría, Ignacio. “Universidad, derechos humanos y mayorías populares”, en ZCA, núm. 406, San Salvador, 1982, pp. 791-800. Ellacuría, Ignacio. “La desmitificación del marxismo”, en ECA, núms. 421-422, San Salvador, 1983, pp. 921-930. Ellacuría, Ignacio. “Aproximación a la obra filosófica de Xavier Zubiri”, en Zubiri 1889-1983, I. Tellechea, Idígoras (ed.), Vitoria, 1984, pp. 37-66. Ellacuría, Ignacio. “Función liberadora de la filosofía”, en ECA, 1985, núms. 435-436, San Salvador, pp. 45-64. Ellacuría, Ignacio. “La superación del reduccionismo idealista en Zubiri”, en ECA, núm. 477, San Salvador, 1988, pp. 633-650. Ellacuría, Ignacio. Filosofía de la realidad histórica, UCA Editores, San Salvador, 1990. Ellacuría, Ignacio. “El desafío de las mayorías pobres”, en ECA, 1990, num. 436, pp. 1075-1080.

 

            (Véase: Objeto de la filosofía, Praxis histórica).

 

(VFG)