TZANTZISMO. Movimiento cultural ecuatoriano de la década de 1960 (1962-1969), considerado un verdadero parteaguas cultural del país, que giró en torno a los tzántzicos, grupo de escritores cuya producción se desarrolló principalmente en poesía y en menor medida en narrativa y teatro.

            El término proviene del shuar (“jíbaro”) tzántzico: “hacedor de tzantzas”, reductor de cabezas humanas. Se ha considerado que el grupo surgió como reacción a la degradación literaria y al aburguesamiento, caracterizándose por su actitud revolucionaria tanto en arte como en política, manifestándose en la publicación de revistas y en recitales, “actos” en espacios como colegios, sindicatos, barrios populares y sindicatos. Se ha valorado al movimiento por su impacto y decisiva contribución al cambio en la forma de ver el mundo en el país. Así, y aunque aún las versiones son encontradas al respecto, se reconoce que filosóficamente el grupo se nutrió especialmente del existencialismo en su vertiente sartreana y en alguna medida de Heidegger, en los intentos de superación de la metafísica, cuestionar la razón ontológica y revalorar la experiencia vital. Sin embargo, y en el contexto abierto por el triunfo a la sazón reciente de la revolución cubana, el movimiento recibió un impacto especial del Sartre de ¿Qué es la literatura? en un momento en que se manifestaba como decisiva la redefinición de las relaciones entre la sociedad y los intelectuales. Siendo un dato significativo que un sector evolucionara, en ese contexto teóricamente existencialista, hacia posiciones marxistas.

            La agrupación de los tzántzicos fue producto de la fractura del grupo reunido en torno a la revista Umbral en 1962, siendo los integrantes iniciales Marco Muñoz (1937), Ulises Estrella (1939), a quienes se unió Leandro Katz; posteriormente, se incorporaron Alfonso Murriagui (1929), Euler Granda (1935), Jos Ron (1937), Rafael Larrea (1942), Raúl Arias (1944), Teodoro Murillo (1944), Humberto Vinueza (1944), Simón Corral (1946) y Antonio Ordóñez (1946). Más allá de la pertenencia directa al grupo, el movimiento compartió cercanamente el entorno cultural con intelectuales de la talla de Jorge Enrique Adoum (1926), César Dávila Andrade (1918-1967), Agustín Cueva (1937-1992), Fernando Tinajero, Alejandro Moreano, entre muchos otros. Expresiones del movimiento son, por parte de los tzántzicos, la revista Pucuna (que significa la cerbatana con que los shuar lanzan sus dardos envenenados); Indoamérica, dirigida por Agustín Cueva y Fernando Tinajero, así como La Bufanda del Sol, dirigida por Ulises Estrella y Alejandro Moreano. La disolución del grupo se dio a raíz de diferencias ideológicas y de la confrontación provocada por la definición respecto a la “toma” de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. Gran parte de los protagonistas del período se mantiene productiva.

 

            Cerutti Guldberg, Horacio. Hacia una historia de las ideas (filosóficas) en América Latina, Universidad de Guadalajara, Guadalajara, México, 1986. Cueva, Agustín. Lecturas y rupturas: diez ensayos sociológicos sobre la literatura del Ecuador, Planeta Ecuador, Quito, 1986. Suárez Cecilia. “Los movimientos culturales”, en Revista de Investigaciones, de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Sede Cuenca, año 3, num. 4 (incluye una antología de narrativa, poesía, así como documentos del movimiento). Tinajero, Fernando. De la evasión al desencanto, El conejo, Quito, 1987 (el autor anunció un texto sobre la cuestión de titulo tentativo: Pegaso y los fusiles-Historia y antología del movimiento Tzántzico). Tinajero, Fernando. “Rupturas, desencantos y esperanzas” (Cultura y sociedad en el Ecuador: 1960-1985), en Revista Iberoamericana, núms. 144-145, University of Pittsburg, Penssylvania, julio-diciembre de 1988. Moreano. Alejandro, “El escritor, la sociedad y el poder”, en La literatura ecuatoriana en los últimos treinta años (1950-1980), El Conejo, Quito, 1983. Pérez Torres, Raúl. Teoría del desencanto, Planeta Ecuador, Quito, 1985.

 

(FCT)