YUXTAPOSICIÓN. El término es una invención del filósofo mexicano Leopoldo Zea (1912). Lo usa para señalar la relación que existe entre dos culturas. Significa superponer una cultura sobre la otra sin alteración, o una al lado de otra aunque éstas sean distintas y contradictorias. Yuxtaponer o superponer es mantener los conflictos propios de lo diferente que se superpone. Esta definición la aplica para analizar los vínculos entre la cultura europea y la latinoamericana. Mientras que asimilar es igualar, hacer de cosas distintas una sola; la yuxtaposición mantiene los conflictos propios de lo diversamente superpuesto. En tanto que la asimilación es síntesis, la superposición significa lo contrario, se coloca una cultura sobre otra, cubriéndola, ocultándola, sin que se realice el fenómeno de la asimilación.

            Según Leopoldo Zea, la yuxtaposición se da especialmente en la etapa histórica de la conquista y la dominación española sobre las culturas americanas. Y es por ésta misma razón, que los latinoamericanos se saben herederos de la cultura europea, pero sin derechos. La historia de la cultura de América Latina no vendría a ser sino la historia de los esfuerzos hechos por los seres humanos de la región para hacer caber sus proyectos dentro del campo de la cultura occidental, mediante un rudo forcejeo con la realidad que les es propia y que parcialmente les estorba. Los latinoamericanos fueron superponiéndose formas culturales que en cada ocasión consideraron podían servirles para emanciparse de un pasado que no se quiere aceptar como propio. Por esta razón la realidad de los americanos, a pesar de su interna unidad, aparece siempre dividida, como sofocada por capas culturales que parecen no pertenecerles. Esta estratificación y heterogeneidad de la sociedad latinoamericana no es más que el síntoma de la yuxtaposición que se dio en la historia. Por ello, yuxtaposición es para Zea lo propio no sólo de los pueblos latinoamericanos, sino también de todos aquéllos que a partir del siglo XVI fueron conquistados.

            El fenómeno de la yuxtaposición ha sido señalado y estudiado por muchos autores; empero, es el filósofo mexicano quien mayor énfasis ha hecho en él. Su origen radica en la situación en que se encontraban España y Portugal cuando conquistaron y colonizaron lo que es hoy Iberoamérica. Mariátegui lo señala con claridad al apuntar que el latinoamericano ve su cultura, no como un proceso de síntesis y de integración, sino como una situación de realidades yuxtapuestas que se suceden unas a otras pero sin conexión integradora. De manera violenta entra el hombre americano a la civilización occidental. Cultural y moralmente marginado, no sólo por el sistema sino por su naturaleza étnica, disminuido y obligado a trabajar en condiciones no más dignas que las de un esclavo que inicia su vida occidental con desventaja ante los indicadores de la civilización europea.

            Los intentos de la sociedad latinoamericana por incorporarse a la civilización europea, dieron por resultado la superposición de distintas etapas históricas. Los latinoamericanos sintieron que sus respectivos países no vivían a la altura de los tiempos en su carrera histórica. En el siglo XIX se fueron quedando a la zaga, y en su afán por alcanzar a los países más adelantados, de nueva cuenta, repiten el fenómeno de la superposición.

            Leopoldo Zea, ya en 1983 y desde una filosofía de la historia y de la cultura, le da una especificidad y riqueza al término de yuxtaposición al señalar que

 

...la cultura americana lleva en sus entrañas una serie de formas culturales que ha ido asumiendo al ponerse en relación los pueblos que, por diversas circunstancias históricas, han entrado en contacto con ella. Formas culturales que son, a su vez, expresión de situaciones y actitudes humanas tan diversas, que puestas las unas junto a las otras resultan contradictorias. Contradicción que ha originado esa superposición de culturas que parece ser una de las primeras características de la cultura en esta América. Se habla de superposición porque es precisamente lo contrario de la asimilación cultural (Zea, 1983: 65).

 

            Así, el término yuxtaposición lo vamos a encontrar en variadas ocasiones en filósofos y pensadores latinoamericanos, pero especialmente en la obra de Leopoldo Zea de forma cada vez más rica y con un uso más abarcador y explicativo para llegar a considerarla como despersonalizante, en cuanto niega a los colonizados todo derecho a considerar como propio lo que el colonizador considera como de su exclusividad. Negación sin asimilación que alcanzará no sólo a los indígenas, sino también a criollos y mestizos. En todos estos casos se dan yuxtaposiciones, sin posibilidad de asimilación. “...Yuxtaposiciones que conducirán a su vez a otras yuxtaposiciones en la búsqueda de soluciones que les serán igualmente ajenas” (Zea, 1978: 167).

 

            Miró Quesada, Francisco. Proyecto y realización del filosofar latinoamericano, Fondo de Cultura Económica, México, 1981. Roig, Arturo Andrés. Filosofía, universidad y filósofos en América Latina, CCyDEL-UNAM, México, 1981. Serrano Caldera, Alejandro. Filosofía y crisis. (En torno a la posibilidad de la filosofía latinoamericana), CCyDEL-UNAM, México, 1987. Villegas, Abelardo. Reformismo y revolución en el pensamiento latinoamericano, Siglo XXI, México, 1986. Zea, Leopoldo. América como conciencia, CCyDEL-UNAM, México, 1983. Zea, Leopoldo. Filosofía de la historia americana, Fondo de Cultura Económica, México, 1978. Zea, Leopoldo. Latinoamérica tercer mundo, Extemporáneos, México, 1977. Zea, Leopoldo. Discurso desde la marginación y la barbarie, Fondo de Cultura Económica, México, 1990.

 

            (Véase: Historia de las ideas).

 

(LFGC)